martes, 8 de enero de 2008

por la defensa de la familia atea.

Ante la manifestación del pasado diciembre de algunos católicos a favor de 'la familia cristiana' me ha llegado por mail una propuesta de manifiesto para una próxima concentración a favor de la familia atea que se plantea en términos simétricos a la concentración fundamentalista del brazo religioso del Partido Popular. Es el siguiente:

'La familia atea es el pilar fundamental de la sociedad española. Así lo muestra el hecho de que casi un 70% de los contribuyentes decide no dar un euro a las estructuras clericales, o que la edad media de primera maternidad en España esté por debajo de la edad de matrimonio: estamos en una sociedad profundamente secularizada. Por ello queremos solicitar que se defienda a la familia atea frente a las estructuras supersticiosas y las costumbres antinaturales impuestas por dogmas mágicos.

Solicitamos para la defensa de la familia atea, sometida a evidente persecución, que se tomen las siguientes medidas:

-Abolición del reconocimiento civil de los enlaces religiosos. Los propios textos fundamentales del cristianismo afirman que 'hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César'. Los católicos plantean sus matrimonios como un sacramento ante su dios, por lo que no pueden tener reconocimiento oficial en nuestros registros: las familias ateas no pueden soportar la persecución que supone que nuestros enlaces tengan que contratarse ante un juez, un alcalde o un concejal (cargos reconocidos por todos los ciudadanos) mientras que los de la minoría católica sean válidos sin salir de sus templos.

-Prohibición del celibato. El celibato es claramente antinatural, pues el ser humano tiene por naturaleza impulsos sexuales y el celibato es la negación de la familia, una imposición cuya generalización supondría la extinción de la especie humana. Pedimos por tanto que se obligue a contraer matrimonio civil a aquellos cargos eclesiásticos cuya enfermiza abstinencia sexual pudiera conllevar perversiones y convertir a su (no) practicante en alguien especialmente propicio a interpretar la mera presencia de niños y niñas como una provocación sexual, como se deduce de las declaraciones del obispo tinerfeño.

-Obligatoriedad de las relaciones sexuales prematrimoniales. En una sociedad en la que el matrimonio es cada vez más tardío es antinatural llegar a los treinta años sin haber percibido los placeres sexuales. La familia merece ser defendida de las perversas supersticiones contrarias a la sexualidad libre que impide a los jóvenes disfrutar de las mejores condiciones para el coito de las que van a disfrutar nunca.

-Divorcio obligatorio de las parejas que sufran más de lo que disfrutan.

-Fomento de la diversidad de prácticas sexuales. Para que la familia sea una institución sólida, debe estar basada en losafectos e intereses sexuales de los implicados. Para que éstos no estén basados en supersticiones y prejuicios que puedan hacer fracasar proyectos familiares como efecto de la represión de sus verdaderos placeres. Pedimos por tanto que el Estado diseñe un itinerario curricular de prácticas sexuales para que los ciudadanos lleguen a la juventud habiendo probado todas las opciones posibles, lo que les hará escoger su modelo familiar con pleno conocimiento de causa.

-Ilegalización de todas las organizaciones cuyos líderes hayan dificultado la investigación de casos de pederastia y/o la hayan justificado.

Madrid, 30 de diciembre de 200x'